Prueba del Mercedes CLS 350d

Nos subimos a una de las berlinas deportivas de representación más prestigiosas y de éxito en nuestro mercado, el Mercedes CLS, una opción ideal para realizar una operación de Renting para altos directivos. La versión probada, con mecánica diesel V6 de 286 CV y tracción integral 4Matic resulta rapidísima, sumamente cómoda y ofrece el más alto grado de seguridad. 

Las siglas CLS alcanzaron una grandísima notoriedad en la década pasada, cuando nació la primera generación de este nuevo concepto de berlina deportiva de lujo con estilo de coupe. Triunfó enormemente gracias a su tremenda belleza, innovador estilo y, porque no decirlo, a que surgió en un entorno económico muy positivo. Por ejemplo, en esas mismas fechas, otro modelo de otro segmento pero en este mismo rango de precios –el Porsche Cayenne- cosechaba igualmente impresionantes registros de ventas y de imagen. La segunda generación del Mercedes CLS ya no gozó tanto del favor de público; quizá porque ya no sorprendió tanto, porque sus rivales de Audi y BMW ya habían lanzado modelos similares, y porque para un coche de coste e imagen tan elevada la crisis económica repercutió de forma muy negativa. 

Ahora la tercera generación del Mercedes CLS vuelve a lucirse con nuevos ingredientes, con una estética realmente atractiva, con un espectacular interior repleto de calidad y tecnología, y con un funcionamiento extraordinario como se ha demostrado en la versión 350d 4Matic a la que hemos tenido acceso. El CLS de tercera generación vuelve a destacar y emocionar para tratar de reeditar el éxito el primer CLS.    

Carrocería coupe 4p de casi cinco metros de longitud y exquisita elegancia

Esta tercera generación del Mercedes CLS, lanzada en 2018, cuenta con una carrocería de 4,99 metros de longitud, 1,89 metros de anchura y 1,43 metros de altura. De estilo afilado, muestra deportividad, dinamismo y elegancia. Entre las berlinas de este estilo, es la que más triunfa en el mercado junto al Porsche Panamera. Por capacidad en el maletero y en las plazas traseras, el nuevo CLS mejora 45 litros el volumen de su predecesor (ahora 520 litros de capacidad) y supera también al de su máximo rival (el Panamera). Para dos pasajeros de tallas normales resulta comodísimo, y sólo echaremos en falta un Clase S (o incluso el Clase E tiene algo más de espacio) si se quiere viajar tres personas o para tallas muy elevadas.

Pero si por fuera convence, en el interior asombra con su combinación de calidad y alta tecnología. Lo de la calidad es algo ya habitual en los Mercedes-Benz de gama alta, y lo de la tecnología lo conocimos inicialmente en la nueva Clase S, que posteriormente se adoptó también en la Clase E y poco a poco va llegando al resto de modelos. Se trata de dos pantallas contiguas de 12,3 pulgadas, una que hace las veces de cuadro de mandos principal y otra de consola central; en ambos casos con múltiples posibilidades de configuración a través de mandos táctiles. La impresión de modernidad y lujo que proporciona es extraordinaria, y para rizar el rizo cuenta con una iluminación ambiental que permite escoger entre 64 tonalidades de color.

A nivel de acabados, bien de serie o bien como opción, el Mercedes CLS puede ir cargado hasta los topes, con elementos como de asistencia a la conducción como el  sistema de frenada de emergencia en ciudad con detección de peatones, la alerta por cambio involuntario de carril, el sistema de reconocimiento de señales de tráfico, el sistema de protección a los ocupantes en caso de impacto, el programador de velocidad activo o el sistema de proyección de datos en el parabrisas entre otras muchas cosas. 

Amplia gama gasolina y diesel de 245 a 425 CV

Actualmente el Mercedes CLS de tercera generación ofrece tres motores diesel (300d, 350d y 400d) y tres gasolina (350, 450 y 53 AMG); las dos motorizaciones de acceso a gama –de cuatro cilindros- con propulsión trasera y las cuatro más poderosas –de seis cilindros- con tracción integral 4Matic. Todas ellas con cambio automático 9G-Tronic.

La versión probada por Ibercajamotor -350d 4Matic- nos parece muy recomendable por su equilibrio entre potencia, refinamiento, seguridad y coste. Aunque pese 1.935 kilos, gracias a su poderoso V6 diésel de 286 CV es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos; un registro de verdadero deportivo.   

Comportamiento de matrícula de honor

Homologa un gasto medio de combustible 6 l/100 km; que si mantenemos velocidades legales se ajusta a la realidad; por lo que podemos decir que gasta poquísimo para un automóvil de su tamaño y peso. Tiene diversos modos de conducción -cinco modos en total: ECO, Confort, Sport, Sport + e Individual- que cambian la configuración del coche; además de poder seleccionar diversos estilos de pantalla.

La evolucionada suspensión neumática y la caja de cambios automática 9G-TRONIC completan el conjunto, para redondear un altísimo grado de refinamiento, agilidad, seguridad e incluso diversión en la conducción. Y es que, aunque el Mercedes CLS 350d sea eminentemente un coche de lujo, para viajar rápido por autovía con altas dosis de seguridad y confort; está tan bien hecho que incluso permite una conducción ágil y deportiva en carreteras más reviradas. En resumidas cuentas, un fabuloso automóvil con un estilo deportivo diferenciador por el que es lógico que haya que pagar un coste superior a lo habitual.    

Texto: Enrique Marco (Ibercajamotor). Fotos: E.M. y Mercedes-Benz.