El nuevo Seat Mii es un gran aliado para el congestionado tráfico urbano. Sólo con eficaces motores de gasolina, gasta tan poco como un diésel y resulta silecioso y refinado. Además, opcionalmente puede llevar un equipamiento muy completo.
El nuevo urbano de Seat se muestra como un aliado perfecto para la ciudad.
El Grupo Volkswagen ha puesto en las calles, casi al mismo tiempo, tres interpretaciones diferentes de su vehículo más urbano, firmadas por las marcas Volkswagen, Seat y Skoda. El Mii es el modelo de Seat que sigue los pasos del Volkswagen up¡, quizá el de mejor estilo y más cuidado, de la misma forma que lo hace el Skoda Citigo. El resultado es satisfactorio para aquel que quiere moverse fundamentalmente por la ciudad e, incluso adentrarse en recorridos de mayor alcance.
Rey de la ciudad
Con una longitud de 3,56 metros, en línea con los tamaños del segmento de utilitarios urbanos, el Mii tiene una proporción ideal para callejear y encontrar aparcamiento con menos problemas. En el lanzamiento se le ha considerado como una continuación del Arosa, aquel pequeño modelo de Seat que dejó de venderse en 2004, aunque siete años después se puede afirmar que nada tienen que ver. Quizás, lo único es que el Arosa ocupaba un escalón inferior al Ibiza y el Mii cumple con la misma posición.
El Seat Mii se asoma al mercado con la clara intención de colocarse como un competidor con sus propios parientes y cubrir así todas las posibilidades, a la vez que, quien sabe si coartar, los posibles planes de lanzamiento de otras marcas de vehículos de similar tamaño. Si bien se puede considerar pequeño de proporciones, sus características técnicas y el aprovechamiento que ofrece en capacidad, así como su línea, permiten pensar en un vehículo de mayores prestaciones. El Grupo VW ha tomado posiciones en la ciudad, con una familia de vehículos pequeños y ágiles, con poco consumo y poco contaminantes con los que afianzarse en un segmento en el que la competencia empieza a endurecerse.
Sólo en gasolina
El Mii se ofrece en España en dos versiones motrices de 60 y 75 CV, y tres puertas, aunque se espera que una versión de cinco puertas llegue al mercado a lo largo de este año. Su propulsor es de tres cilindros y 1.0 litro de capacidad, que sorprende por la suavidad de funcionamiento y sin apenas sonoridad, únicamente al ralentí se puede escuchar muy levemente su característico traqueteo.
La versión probada, la de 60 CV es suficiente para la utilización ágil en la ciudad, pero al llegar al asfalto el empuje disminuye proporcionalmente al desnivela, un trance en el que hay que utilizar con frecuencia la palanca de cambio de la caja manual de cinco velocidades para no perder fuelle. El pequeño Mii incluye el Eco-trainer, un sistema diseñado para ahorrar combustible. El dispositivo muestra constantemente la marcha más idónea en cada momento.
Diseño moderno y juvenil
Exteriormente, un diseño juvenil y compacto sin los riesgos del up!, por ejemplo, atrae la mirada de los viandantes por su línea. El coche, aún mostrando rasgos distintos, se mantiene dentro de los últimos cánones de estilo de la marca española. La parrilla frontal, de forma trapezoidal y provista de un marco negro, resalta el logotipo de la marca, mientras que el contorno del capó adopta la clásica forma de V, destacando en sus dos vértices el tamaño de sus faros, grandes y contundentes.
La superficie acristalada se extiende por los laterales permitiendo una generosa entrada de luz al interior. La sensación de amplitud es superior a lo esperado por su corto tamaño. Puede asegurarse que engaña con la simple mirada exterior. El portón trasero da acceso fácil al maletero que guarda una sorpresa. Se trata de un generoso volumen partido en dos, ya que una bandeja camufla uno de los espacios, con lo que estamos en cerca de los 251 litros de capacidad.
La capacidad es una de las notas diferenciadoras sobre sus competidores más directos, entre los que están tres modelos de distintas compañías pero realizados sobre la misma plataforma. Es el Toyota Aygo y sus parientes Citroen C1 y Peugeot 107, que acaban de ser remodelados. El interior, muy aprovechable, es de terminaciones sencillas en el Seat Mii y cuenta con algunas soluciones interesantes como la consola central, que ofrece un generoso espacio para depositar los objetos cotidianos.
Interior muy habitable
La zona delantera es muy cómoda con los asientos muy anchos y largos, una arquitectura que puede molestar a los pasajeros de pequeña talla. En la parte trasera hay espacio confortable para dos adultos de buena talla, porque hay mucho espacio hasta el techo.
El salpicadero es funcional y en la zona central incorpora los controles para la calefacción y el equipo de sonido, y encima de ellos, la versión probada nos ofrecía el Portable System, un innovador sistema que ayuda a la conducción. El Portable System ofrece, a través de una pantalla táctil, desde el clásico navegador hasta el manejo del equipo de sonido integrado, pasando por un ordenador bastante completo que ofrece el tiempo de viaje, el consumo, la velocidad media... Y además es extraíble. En la pantalla pueden verse el cuentavueltas, por ejemplo, aunque se dispone de uno analógico de pequeño tamaño en la consola del conductor.
Opcionalmente, la versión probada Style cuenta con dos aportaciones técnicas que garantizan una mayor seguridad y que también son utilizadas por el VW up¡. Se trata de un sistema de aviso de colisiones y atropello de peatones que funciona hasta 30 km/h, mediante un radar que detecta el obstáculo y opera en microsegundos sobre los frenos para evitar el incidente o, cuando menos, aminorar los daños. La segunda es la de un apoyo al aparcamiento con sensores en la parte trasera que avisa de la distancia a la que se encuentra un obstáculo, facilitando esa operación.
Agil en el tráfico urbano
En ciudad el Mii se ha mostrado muy eficiente, con una buena disposición a las maniobras, y si bien las suspensiones parecen duras, cuando se recorre una zona bacheada no resultan incómodas. Su desarrollo por carretera, considerando que su idoneidad es para distancias cortas, es ágil, con un buen engranaje de sus marchas, tan sólo comprometido, como ya se ha dicho antes, cuando el asfalto comienza a inclinarse hacia arriba y la escasez de potencia se nota.
Los frenos responden con rapidez. En la frenada no hay desplazamiento de la maza al eje delantero y el control de frenada automática por debajo de los 30 kilómetros por hora apoya la función. Incorpora también el sistema de control de estabilidad ESC. El consumo es un apartado interesante, puesto que estamos ante una media ponderada de 4,5 litros de gasolina cada cien kilómetros. El precio de entrada al modelo le hace ser un urbano atractivo, pero con un poco de equipamiento sube demasiado para tratarse de un coche para la batalla en la ciudad. Y eso que no paga impuesto de matriculación, porque emite CO2 por debajo de los 105 gramos por kilómetro.