Renault inaugura un centro de pruebas de coches eléctricos
Todos sus modelos ecológicos actuales y futuros tendrán que superar unos controles de resistencia y calidad muy duros, de forma que ofrezcan el rendimiento y seguridad máximos.
El personal de la fábrica ha recibido nueva formación específica en componentes de los modelos eléctricos.
La marca francesa ha abierto esta semana la expansión de su planta de Lardy, en Francia, convertida en centro de pruebas para modelos eléctricos. Dado que es una de las firmas más implicadas en este nuevo tipo de movilidad, ha invertido 28 millones de euros en su construcción desde que las instalaciones fueron ampliándose en 2009.
En la actualidad, la fábrica cuenta con más de cien bancos de pruebas en un área de 3.300 metros cuadrados y repartidos en dos edificios. Ocho de esos bancos se dedican a poner al límite los motores eléctricos que allí desarrollan. Seis tienen la misión de someter a los componentes generadores de electricidad (como el cargador o el transformador) del coche a cambios de temperatura intensos.
41 bancos son necesarios para comprobar que las baterías de ion-litio pueden resistir a 170.000 horas de proceso de envejecimiento y 15 pruebas de "abuso" tales como incendios y accidentes; y los 58 últimos se ocupan de mejorar el rendimiento del alternador y de buscar formas de reciclar las baterías que sean respetuosas con el medio ambiente.