En el segmento de las berlina de gama alta parece muy difícil mejorar las elevadas cualidades de cada generación, pero la ingeniería está consiguiendo
superarse a cada paso que da con resultados que, en este caso, son un punto y aparte. Audi, que temía la llegada, por ejemplo, de la
nueva Serie 5 de BMW por su evidente salto cualitativo, ha hecho palidecer el reinado del bávaro, primero con un diseño elegante que exprime las señas de identidad de la marca de los anillos después con una tecnología que puede medirse con la de BMW, aunque en algunas parcelas, como la de la eficiencia energética, es terreno de éste último fabricante.
No obstante,
la nueva generación del A6 se coloca en una posición dominante, con una
figura muy deportiva para ser una berlina tradicional de tres volúmenes. Lo consigue con una baja altura general que no dificulta, por otra parte, la accesibilidad. Además de la esbelta figura, el A6 da
un nuevo paso en construcción ligera, un aspecto que Audi enfatiza en todas sus actividades de los últimos meses. Numerosos componentes de aluminio y aceros de alta tecnología reducen del peso de las berlina en alrededor de 30 kilogramos en comparación con el modelo anterior, aunque en función de la versión
el peso final puede llegar a ser hasta 80 kilogramos menor que el modelo anterior.
Nueva arquitecturaEl concepto de
construcción híbrida, con un
gran número de piezas de aluminio en el frontal del vehículo, mejora el reparto de las cargas entre los ejes, a lo que también contribuye la ubicación de la batería en la parte trasera. Las piezas compuestas por perfiles de aluminio en el nuevo A6 son el travesaño del vano motor y los largueros transversales detrás de los paragolpes delantero y trasero. Las torretas de la suspensión en la parte delantera son piezas de fundición de aluminio. El soporte integral detrás del tablero de instrumentos, la bandeja del maletero, la pared divisoria entre el habitáculo y el maletero, el larguero transversal del maletero, las aletas delanteras, las puertas y el portón del maletero se han fabricado en chapa de aluminio, al igual que el capó del motor.
En la carrocería del A6 se utilizan también en una gran proporción
aceros de alta tecnología con diferentes grados de resistencia. A la combinación de unos y otros materiales se les ha dado un diseño que manteniendo los principios estéticos de Audi, logra un mejor equilibrio de las proporciones y un estilo algo distinto, marcado por la
baja silueta y la huella luminosa de sus nuevas luces de día de tecnología LED, también utilizada para la iluminación de alcance de este Audi, con un resultado nocturno notable, que mejora el xenón.
Grande, y de proporciones deportivasEl nuevo A6 tiene una longitud de
4,92 metros y una distancia entre ejes de 2,91, con 1,87 de ancho y 1,46 de alto, con lo que presume de las proporciones más deportivas. En comparación con la generación anterior, el nuevo A6 es algunos milímetros más corto y más bajo, mientras la distancia entre los ejes ha aumentado casi 7 centímetros y el voladizo delantero es 8 centímetros más corto. La evolución estética se ha concentrado en la
parrilla delantera Audi "Singleframe grille", ahora con las esquinas superiores oblícuas y puntadas en negro brillantes, los f
aros trapezoidales de LED o la parte trasera, en la que la distribución de las líneas incrementa el efecto visual de anchura.
Un aspecto en el que Audi ha hecho especial hincapié es en los faros. De serie son halógenos, pero
como opción se ofrece un
equipo xenón y otro LED, el que equipa la versión probada. La iluminación LED de día está exenta de mantenimiento y su consumo energético es muy bajo. La luz de cruce del nuevo Audi A6 está compuesta por 4 LED de 1 chip y 5 LED de 2 chip que se encuentran en nueve módulos de lentes reflectoras. La luz de carretera consta de 3 LED de 4 chips, mientras un LED independiente de 4 chips genera la luz de giro. En el borde inferior de los faros se encuentran la luz diurna y el intermitente, formando una línea arqueada; un elemento de plástico antepuesto, denominado óptica de pared gruesa, hace que dicha línea resulte homogénea. 24 diodos luminosos de color blanco generan la luz diurna y para el intermitente se utilizan LED azules que emiten una luz de color amarillo gracias a un artificio técnico. La luz trasera consta de 60 LED y de un gran número de reflectores que la desvían, y la luz de freno de gran superficie en el centro de los grupos ópticos se compone de 50 LED rojos. El intermitente, que consta de 56 LED amarillos, dibuja una franja en el borde inferior. Para la luz de marcha atrás y la luz antiniebla se emplean bombillas convencionales.
Un habitáculo exquisitoEl interior es uno de los puntos fuertes del nuevo A6.
Ha mejorado en confort, especialmente el
acústico tras el concienzudo trabajo realizado por la ingeniería de la marca en la utilización de cristales que impiden el paso del ruido y de fibras y materiales que amortiguan sonidos y vibraciones.
Los pasajeros del A6 son envueltos por un ambiente reconocible como Audi, aunque se han producido grandes cambios en algunos de los elementos, como la
gran consola central, asimétrica, orientada hacia el conductor, en cuya zona superior se ubica una gran
pantalla de 7 pulgadas.En todas las plazas se dispone de
amplitud para acomodar viajeros de todas las tallas, especialmente los altos, con butacas dotadas de un alto grado de sujeción lateral.
Motor sobrealimentado de 300 cvLa versión probada ofrece el refinamiento de un propulsor de gasolina de última generación, un
V6 de 3.0 litros que rinde
300 caballos de potencia, obtenidos a partir de un sistema de alimentación por i
nyección directa y sobrealimentación por compresor. Las prestaciones son claramente deportivas, pero con un consumo medio de
8,2 litros (9 al final de la prueba), lo que supone que las emisiones de
CO2 se sitúan en los
190 gramos por kilómetros, un valor que impide que el coche se sitúe en el tramo del Impuesto de Matriculación más elevado.
El consumo de este motor es un 13 % inferior a la versión anterior que, además, ofrecía 10 caballos de potencia menos.
El funcionamiento del motor es extraordinariamente
suave y silencioso y a ello también contribuye la t
ransmisión de doble embrague de siete velocidades, muy rápida, sin saltos entre relaciones, y muy bien escalonada para aprovechar el potencial del motor, especialmente en la parte baja del régimen de giro. El S tronic de siete marchas funciona con embragues multidisco refrigerados por aceite que accionan dos engranajes parciales, independientes entre sí. El S tronic ofrece varios modos de funcionamiento. Un modo automático de dos programas -D (Drive) y S (Sport)- y otro manual más deportivo.
Tracción quattro y alta seguridad La transmisión de la potencia al suelo se materializa con una nueva evolución de la
tracción integral permanente quattro, que incluye diferencial central de corona con gestión del par individual para cada rueda (torque vectoring). En la distribución básica se envía un 60% del par motor hacia el eje trasero y un 40% hacia el delantero, y cuando merma el agarre en el eje delantero el sistema envía hasta el 85% del par al eje trasero y, al contrario, si se reduce la adherencia en el trasero el
70 % del par se traslada al delantero.
El sistema, probado al límite, es tremendamente efectivo y compensa cualquier pérdida de motricidad y equilibra las derivas de los trenes rodantes. En condiciones no extremas hace que el coche se coloque en la trazada como si fuera
sobre raíles.Esta es la sensación que recibe el conductor, acentuada por una dirección rápida y directa que hace obedecer de inmediato las órdenes de guiado del conductor. No obstante, es tan rápido en colocarse que hay que habituarse al principio a la rapidez de las respuestas de este nuevo A6. El conductor que tiene las referencias de la sexta generación del A6 siente
una conducción más ligera y deportiva, al tiempo que una mayor capacidad de sujeción al asfalto, amén de las mejores respuestas de un motor muy potente y poco consumidor. El equipo de frenos está al nivel de las prestaciones dinámicas de esta versión de 300 caballos. El sistema admite un uso intenso y hasta casi brutal durante un largo periodo de tiempo hasta que aparezcan los primeros síntomas de pérdida de eficacia. El tren de rodaje absorbe con gran naturalidad los accidnetes del asfalto y filtra el ruido de rodadura con notable eficiencia.
Elevado nivel de equipamientosEn esta versión es fundamental el papel de la suspensión neumática adaptativa. El
"adaptive air suspension" es un sistema opcional que mejora las cualidades dinámicas de la berlina. El ordenador utiliza una gran cantidad de datos para ajustar el modo de funcionamiento de manera individual para cada rueda en intervalos de milisegundos. El sistema regula la altura de la carrocería en diferentes niveles, en función de la velocidad a la que se circula y del deseo del conductor. En el modo auto, la carrocería se rebaja 20 milímetros cuando el A6 circula durante medio minuto a una velocidad superior a 120 km/h.
En el programa comfort no se rebaja la altura de la carrocería y, en cambio, en el modo de funcionamiento dynamic, la carrocería se sitúa desde el principio 10 milímetros más baja, y al alcanzar el umbral de conmutación rebaja su altura en otros 10 milímetros. Al rodar sobre una superficie bacheada la suspensión neumática puede elevar la altura de la carrocería 20 milímetros.
Al copioso equipamiento de esta versión del A6 hay que sumarle un interesante sistema adicional, el asistente de estacionamiento automatizado, dotado de doce sensores ultrasónicos capaces de
detectar y medir el largo de los huecos para aparcar situados al borde de la calle y de realizar la maniobra de aparcamiento. El conductor solo tiene que engranar las velocidad, acelerar y frenar.
La séptima generación del A6 es una notable mejora en seguridad, confort, deportividad y reducción del consumo, entre otros atributos, en relación a su antecesor, y pone en su segmento un listón que ahora deberán batir sus competidores.