Chevrolet y Nissan han llevado a la pequeña pantalla su peculiar competición para promocionar sus respectivos modelos ecológicos. Pero lo han hecho atacando los defectos ajenos y dando mala imagen pública.
El Nissan LEAF será el primer eléctrico de la marca que se venda en España y saldrá en junio de 2011.
La semana pasada la división norteamericana de Nissan hacía público el anuncio de televisión del LEAF, el primer coche totalmente eléctrico vendido en masa. Su elaboración ha corrido a cargo de la misma agencia que ha hecho la campaña publicitaria de la gama Zero Emission de Renault, dado que ambas marcas están unidas en una alianza, por lo que sus contenidos son prácticamente idénticos.
La idea de ambos anuncios es sencilla: todos los días se usan decenas de aparatos que funcionan con electricidad, por lo que añadir a ellos el automóvil no supondrá un paso tan difícil y la gente acabará acostumbrándose igual que con el resto de máquinas. Sin embargo, el anuncio de Nissan se distingue por algo bastante importante de la campaña de Renault.
Una puya innecesaria
Casi al final del mismo, la voz en off hace la pregunta "¿qué pasaría si todo funcionara con gasolina?" mientras se muestra a un conductor de un Chevrolet Volt, un híbrido de rango extendido y gemelo de nuestro Opel Ampera, repostando en una gasolinera.
El mensaje que da es que el producto de General Motors, al seguir utilizando un combustible fósil, está anclado todavía en el pasado y no supone el avance necesario de la movilidad sostenible que sí aporta el Nissan LEAF.
Por supuesto, desde General Motors no ha habido una acogida positiva del anuncio de la marca japonesa. La respuesta más contundente la dio Jason Laird, director ejecutivo de comunicaciones de producto y tecnología, a través de su cuenta de Twitter dos días después de lanzarse el anuncio de Nissan en la televisión norteamericana: "Un fabricante que gasta bromitas sobre nuestros productos, ignora las grúas y los coches de alquiler que recomienda como seguro para su producto".
Un mal ejemplo
Aunque no es raro que dos o más fabricantes de automóviles se mofen entre sí en los anuncios, especialmente en Estados Unidos donde las campañas suelen ser algo más virulentas (las de Audi son famosas por ello), en este caso las consecuencias hay que tenerlas verdaderamente en cuenta y no fijarse únicamente en los futuros beneficios económicos.
Se está hablando de la integración de la nueva hornada de coches ecológicos en la sociedad, la cual necesitará un periodo más o menos alargado de adaptación, y la publicidad tiene un papel fundamental. Si en vez de ayudar a concienciar a la población sobre su uso y ventajas las marcas automovilísticas se centran en pisarle a la competencia sus ideas, el público puede reaccionar viendo únicamente sus inconvenientes y decidiendo que seguirá empleando combustibles fósiles.
Es la misma filosofía que ha comunicado el portavoz de General Motors, Rob Peterson, para mitigar los efectos nocivos de la primera respuesta del grupo al anuncio de Nissan. El ejecutivo declaró en una entrevista a la revista Autoevolution que esta reyerta publicitaria solo puede ser "engañosa y dañina para el movimiento eléctrico".
Texto: Guillermo Arnal Sáenz de Cabezón
Videos adjuntos
Nombre: Anuncio norteamericano del Nissan LEAF
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Nombre: Anuncio norteamericano del Chevrolet Volt
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El Chevrolet Volt ya se vende en Europa como el Opel Ampera y con idénticas características técnicas.(+) Ampliar foto