Otro país más se une a la lista de Estados que han firmado acuerdos con la unión de fabricantes franco-japonesa para llevar los coches eléctricos a sus respectivos territorios. Esta vez es
Irlanda, que junto con la compañía eléctrica más importante de esa nación,
ESB, lograrán fomentar el uso de esos vehículos en las calles al repartirse entre las tres partes diferentes tareas.
Los puntos de la colaboraciónLa distribución de papeles en este pacto es la misma que en los anteriores que se han ido firmando. La
Alianza Renault-Nissan tendrá la misión de comercializar los coches eléctricos en Irlanda.
ESB instalará una red de
3.500 puntos de recarga de baterías públicos para
diciembre de 2011, además de otros en domicilios particulares. Y el
Ejecutivo irlandés dispondrá
5000 euros de ayuda a la hora de adquirir uno de esos vehículos, que quedarán
exentos del impuesto de matriculación.
Según el
ministro irlandés de Comunicaciones, Energía y Recursos Naturales, Eamon Ryan, el acuerdo simboliza el necesario progreso del plan del Gobierno para adaptar la industria energética y el sector de transportes de Irlanda a los nuevos tiempos. Sus objetivos marcan
2020 como fecha para que el
10% de la flota de vehículos que circulan en el país
sean eléctricos. Y en 2011 se estima que ya serán 2000 con el pacto con Renault-Nissan.
El
director ejecutivo de ESB, Padraig McManus, ve en la electrificación de los transportes en Irlanda beneficiosa para, además del medioambiente, la población y las empresas, puesto que
creará numerosos empleos.
Pruebas piloto en IrlandaAntes de empezar a vender los modelos eléctricos de la Alianza Renault-Nissan, como
el LEAF o el
Kangoo Z.E.,
ESB llevará a cabo unos
estudios de utilización de la infraestructura de recarga para ver cómo hacerlo más cómodo a los usuarios de vehículos eléctricos.
Esas pruebas comenzarán a
finales del 2011 y se realizarán con unidades del
Fluence Z.E. Además, dicha red de recarga permanecerá
abierta para el resto de fabricantes de automóviles y empresas que quieran aprovecharla.
La experiencia que se saque de esas observaciones se podrá aplicar en otros
entornos urbanos europeos que todavía no tengan planificada una infraestructura de recarga. Asimismo, los
75 kilómetros que realizan de media los conductores que viven en
Dublín, Cork o Waterford pueden servir de ejemplo de las enormes ventajas de los coches eléctricos.