El alcalde de Madrid,
Alberto Ruiz Gallardón, el presidente director general de Renault España,
Jean-Pierre Laurent, y el director general del programa Cero Emisiones de Nissan Europa,
Olivier Paturet, firmaron este martes un acuerdo para facilitar la entrada de los vehículos no contaminantes en la capital española.
Se trata de un avance importante en la puesta en marcha del
Plan MOVELE Madrid que ha elaborado la
Fundación Movilidad. Entre ambas partes se crearán equipos que investigarán las formas de trabajar en diferentes apartados.
Puntos de colaboración del acuerdoEl primer aspecto es ver cómo hacer
compatibles los futuros modelos eléctricos de Nissan y Renault (como el
Nissan LEAF o el
Renault Fluence Z.E.) con los
puntos de recarga de baterías públicos que el Plan MOVELE Madrid instalará en la ciudad. Los
concesionarios de Renault de la capital contarán también con sus propios puntos para que los clientes puedan comprobar su funcionamiento.
Asimismo, la recién estrenada iniciativa de
car sharing en Madrid, un sistema de movilidad compartida que ofrece alquiler de vehículos en cortos periodos de tiempo, dispondrá de varios de los productos no contaminantes de Nissan y Renault. No obstante, también se observarán otros tipos de situaciones en las que estos coches sean útiles para poder potenciarlas.
Los equipos de trabajo buscarán socios que instalen
puntos de recarga en aparcamientos y ofrecerán servicios adicionales a los
propietarios de flotas que demanden modelos eléctricos.
Además, se realizarán
cursos de promoción de movilidad eléctrica y se analizarán nuevas
ventajas financieras y no financieras para fomentar la compra de estos vehículos a usuarios, empresas y administraciones locales de Madrid.
Declaraciones de los firmantesTanto
Jean-Pierre Laurent como
Olivier Paturet destacaron la importancia de seguir impulsando la movilidad eléctrica para que sea cada vez más real, y encontrando nuevas maneras de hacer su uso práctico, como el car sharing.
Alberto Ruiz Gallardón consideró el acuerdo esencial para el compromiso de Madrid con la mejora de la calidad del aire y con el objetivo de convertirse en una "ciudad inteligente".