Nissan hace gala de su
eficiencia 4x4 en todo lo que diseña con personalidad campera, desde los derivados de turismos a los todoterreno pasando por una colección de todocaminos ligeros que, al menos en el mercado español, está sacando a la marca japonesa de su discreta posición.
El X-Trail, protagonista de esta prueba dinámica, es el peldaño inmediatamente inferior a los poderosos todoterreno de la marca, de los que adquiere la eficiencia y la resistencia al maltrato, con una vestimenta que e identifica como un coche campero, aunque con
mayores funcionalidades para el uso familiar.Este todocamino, con la última actualización, que le ha dado capacidad con mayor espacio interior, es una
buena opción para las familias deportivas sin verse atrapadas por los elevados precios de los todoterreno puros. No obstante, el X-Trail acusa, conceptualmente, el paso del tiempo. No hay más que echar una mirada a la larga relación de oponentes del segmento de los SUV compactos para encontrar soluciones más modernas, entre las que se encuentra el propio
Qashqai, un producto de Nissan que lidera el mercado español, especialmente el Qashqai +2, su principal oponente. En la
última actualización del modelo, estrenada en 2008, el Nissan X-Trail adquirió músculo y mejoró el aspecto visual de un coche de fuertes ángulos, casi rectangular, con formas que deben compartir con las más actuales del Qashqai. Un empeño ciertamente difícil.
Experimentado y eficazSi en aspecto exterior, el paso del tiempo hace mella, en el X-Trail el resto de las cualidades le convierten en una opción de compra consistente. Actuando fuera del asfalto es poderoso y en espacio interior es de los mejores. Esta segunda generación del X-Trail
mejora, por ejemplo,
la capacidad del maletero en torno a un 50%, al pasar de los 410 litros de la primera entrega a los
603 litros de éste, configurados en un espacio que ofrece distintas alturas de carga y configuraciones variadas que pueden llegar a ocultar de la vista grandes objetos de valor.
Pero el argumento más convincente de este todocamino es su
capacidad fuera del asfalto. Es responsable de ello un
nuevo sistema inteligente de tracción desarrollado por Nissan que la marca denomina
All Mode 4x4-i. El sistema ofrece tres posibilidades de tracción: uan de dos ruedas motrices, otra automática integral y la tercera o Lock, también en integral, con control electrónico e integración de los sistemas ESP, ABS, TCS y EBD. El All Mode 4x4-i se completa con el sistema automático de
asistencia de arranque en cuesta (USS), y el sistema de
descenso de pendientes (DDS).
Excelente fuera del asfaltoEl sistema
All Mode 4x4-i ha sido mejorado con sensores que miden las fuerza G (gravedad) delantera, posterior y lateral, la deriva de la carrocería y el ángulo de giro del volante, que obtienen datos que se procesan para facilitar un uso más dinámico sobre suelo deslizante para reducir notoriamente las respuestas de subviraje y sobreviraje. El conjunto
funciona de manera automática, sin intervención del conductor, y elige en cada momento el mejor reparto de la tracción entre los dos ejes. En condiciones normales de uso, la mayor parte de la fuerza de par está en el eje delantero.
Una unidad de control electrónico recibe los datos de velocidad de cada rueda, el ángulo de dirección, las aceleraciones transversales y la deriva de la carrocería, que se procesan a la vez y de manera constante, para que el sistema pueda anticiparse a un posible patinaje de cualquiera de las ruedas. En el momento en que se detecta una pérdida en la tracción de las ruedas delanteras o una situación de subviraje o sobreviraje, un
diferencial controlado electrónicamente, que permite repartir el par entre ambos ejes, activa el eje trasero mediante un embrague accionado por un electroimán activando también la tracción en el eje trasero.
Cuando se selecciona la
posición "Lock", la unidad de control aplica la corriente máxima al electroimán y ello hace que el embrague de discos aplique la máxima presión sobre el embrague principal para que éste proporcione un reparto fijo del par al 50% en cada eje. Este modo de bloqueo se desactiva cuando la velocidad supera los 40 km/hy retorna al automatismo. Las sensaciones que recibe el conductor cuando trabajan los sistema del All Mode son de agarre firme, de conducción fácil y de
mucha confianza en condiciones adversas. El coche se muestra muy estable en conducción lineal y a altas velocidades y obediente en los giros a pesar de que la dirección es eléctrica y depende mucho de su ajuste el que se reciban sensaciones de obediencia. En este caso se perciben.
El modo Lock añade aún más facilidad a la conducción "off road". Con la tracción repartida al 50% y de forma constante, el coche queda preparado para afrontar obstáculos de mayor dificultad de que a simple vista parece. Con esta configuración y los sistemas de descenso de pendiente -este limita la velocidad de bajada a 7 km/h- y de arranque en cuesta -se activa cuando la inclinación de la pendiente supera el 10%- no son necesarios grandes conocimientos para rodar con soltura por el monte.
Potente motor diésel: 173 cvY la conducción discurre aún más fácil cuando se dispone de la caja automática de nuevo desarrollo de seis relaciones, con una primera muy corta, que se adapta al estilo de conducción de cada momento, y de una generosa cifra de par como la entregada por el
potente motor diesel de 2.0 litros compartido con Renault. El X-Trail es un auténtico mixto. No llega a ser un gran rodador sobre asfalto, aunque el compromiso con el confort es aceptable, ni es un fuera de serie en el campo, en el que puede con más de lo que parece.
El conductor percibe de este SUV de Nissan pesadez, aunque no sea un coche especialmente grueso en kilogramos. Un centro de gravedad elevado y las inclinaciones de la carrocería en los giros crean esa percepción. El X-Trail milita en un
nutrido segmento SUV compacto, aunque la versión probada, se coloca, por prestaciones motoras,
en la parte alta de este núcleo del mercado, con un
precio algo inferior a los más selectos.