La primera muestra automovilística norteamericana del año ha sido el evento escogido por
Honda para revelar la
versión de producción del compacto deportivo híbrido CR-Z.
Mismos rasgos originalesCon respecto al
prototipo que se vio en el pasado Salón de Tokio, los cambios han sido
pocos en general. Se limitan al
desplazamiento del logotipo de Honda fuera de la parrilla delantera para pasar a su parte superior, unos
retrovisores nuevos, faros
antiniebla, luces
LED frontales con función diurna (exclusivas de la variante europea), la
antena del techo y unos
pilotos traseros distintos.
En el
habitáculo pasa exactamente lo mismo, puesto que los únicos elementos que se han modificado desde el prototipo son algunos
botones de la instrumentación junto al volante y en los apoyabrazos de las puertas, una
nueva pantalla para la consola central y un
pomo de la palanca de cambios
diferente. Destaca la
instrumentación en 3D del salpicadero, que posee una iluminación específica.
Características técnicasEl concepto del CR-Z como
híbrido de carácter deportivo se ha llevado intacto a la versión de calle del modelo. A pesar de compartir plataforma con la berlina híbrida
Insight, el chasis se ha
ensanchado y se ha
rebajado la altura, y otros elementos de la suspensión tienen una nueva configuración que permitan un
comportamiento más ágil y preciso.
El sistema híbrido es el mismo
IMA (Intelligent Motor Assist) del Insight con un motor de
gasolina 1.5 de cuatro cilindros y unido a otro
eléctrico, situado entre el propulsor de combustión y la caja de cambios, que produce unos
15 caballos de potencia y
78 Nm de par máximo adicionales. Ambos unidos generan hasta
124 caballos y 174 de par.
Su consumo de combustible estimado ronda los
5 litros a los 100 kilómetros, algo mayor que el del Insight, y sus emisiones de CO
2 son de
117 gramos por kilómetro.
Una de las innovaciones más importantes que aporta el CR-Z es que se trata del
primer vehículo híbrido con una transmisión manual de seis velocidades, que ayuda a conseguir la deportividad buscada.
No obstante, el modelo posee un
sistema de configuración de la modalidad de conducción con el que el conductor puede elegir si prefiere
ecología, deportividad o un ritmo normal. Su funcionamiento afecta a la climatización, la dirección, la aceleración o el nivel de asistencia que ofrece el sistema híbrido IMA.
Coupé 2+2A diferencia de la versión norteamericana del CR-Z que es biplaza, las que recibirán los
mercados europeo y japonés tendrán una configuración de asientos
2+2. Honda afirma que estas plazas traseras son aptas en
viajes largos únicamente para niños, puesto que los
adultos solo podrían realizar
trayectos cortos. Además, se pueden
plegar en caso de necesitar ampliar el espacio de carga del maletero.