El BMW X1 diésel de 204 cv, por Renting desde 892 €
BMW ofrece desde hace unas semanas un SUV compacto más moderno que el conocido X3. Algunas versiones, como el X1 xDrive 2.3d con doble turbo y 204 cv, son muy prestacionales e interesantes.
Como un X3 a escala, el nuevo BMW X1 es una excelente alternativa compacta.
| FICHA TÉCNICA |
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PRECIO POR RENTING:
| 892 € + IVA |
| Motor: | 1.995 cc |
| Potencia máx: | 204 cv |
| Par máx: | 400 Nm |
| Caja de cambios: | Automática 6 vel |
| Largo-Ancho-Alto (mm): | 4,45-1,80-1,54 |
| Peso: | 1.670 kilos |
| Maletero (min/max): | 420/1.350 litros |
| Velocidad: | 223 km/h |
| Aceleración 0-100 km/h: | 7,3 seg |
| Consumo medio: | 6,3 l/100 km |
| Emisiones CO2: | 167 g/km |
| EuroNCAP: | 5 estrellas |
El enloquecido desarrollo de los vehículos todoterreno y todocamino en los últimos años está entrando en caminos de la razón, con vehículos más funcionales, más cerca de los turismos tradicional y lejos de poderosos 4x4 con cajas reductoras y capacidad para superar casi cualquier obstáculo. Y entra en caminos de la razón porque más del noventa por ciento de los compradores de estos vehículos jamás los utiliza fuera del asfalto o en situaciones que requieran de los complejos sistemas de tracción integral.
En esta senda está el nuevo lanzamiento X de BMW. El X1 llega al mercado con los mejores argumentos para ser un éxito comercial precisamente por ese acercamiento extremo a un turismo, situándose, quizá a medio camino entre los familiares tipo "allroad" y los SUV compactos, aunque más cerca de los primeros en prestaciones dinámicas sobre asfalto, más limitados sobre caminos. Para la construcción del X1, el fabricante bávaro BMW ha utilizado las sinergias del bastidor de la Serie 3, en concreto el del familiar o Touring. Sobre el bastidor y la carrocería se han realizado importantes modificaciones de estética y arquitectura, a pesar de las cuales está presente el aire de familia con la Serie 3 en lugar de recordar a la Serie 1, básicamente por tamaño y volumen, muy superiores a sus hipotéticos parientes de gama.
Posicionamiento Premium
Desde el punto de vista comercial, el nuevo X1, a pesar de un precio de entrada interesante, se sitúan en la parte más alta de los "allroad" y de los SUV compactos, especialmente las dos versiones contrastadas en este caso, la única de gasolina y la más alta en la amplia oferta diesel de la gama. La generosa distancia en precios está justificada en parte por la alta calidad de construcción del coche, los acabados y su aspecto y la probada calidad de sus motorizaciones, muy frugales a excepción de la única de gasolina, una opción poco interesante desde el punto de vista de la economía de utilización, aunque no del refinamiento de uso, porque en esta parcela el V6 2.8 de la versión es imbatible.
El nuevo X1, de forma general, gusta. Llama poderosamente la atención y concita mejores comentarios cuando el interesado se encuentra con un coche amplio, de proporciones suficientes para una familia media. El precio es el elemento que mayores criticas despierta. El diseño presenta la nueva imagen frontal que la marca está transmitiendo en los nuevos producto, cuya característica principal es el volumen. Los diseñadores llaman tres dimensiones al juego de planos y aristas que dan un mayo volumen al conjunto que aloja la calandra con los riñones característicos de BMW, más grandes que los de un Serie 3.
El faldón delantero, como el trasero, sigue el mismo principio y adquiere un mayor volumen y una mayor extensión. El aspecto es muy deportivo y todo el conjunto, aliñado con una "mirada" de las ópticas muy incisiva, resulta muy agresivo. En la trasera, los diseñadores han jugado con el estilo de iluminación de las berlinas superiores y un portón que sobresale gracias a la combinación de planos muy pronunciados y las superficies curvas que rodean el espacio de la matrícula. La faceta lateral, muy similar a la de un 3 Touring, es sin embargo el que mayor parecido tiene con un Serie 1, al discurrir por todo el plano la línea de carácter que define a la gama más pequeña de la marca bávara.
Sólo 12 cm más corto que el X3
En conjunto, el nuevo X1 es tan sólo 12 centímetros más corto que un X3, una distancia mínima que deja a éste en una mala posición en la gama X de la marca, aunque por poco tiempo, porque a punto está su relevo generacional, con el consabido aumento de tamaño para quedar bien escalonado entre el X1 y el X5. En el interior no hay sorpresas. El habitáculo, con la misma calidad de ejecución y distribución de volúmenes que en un Serie 3, ofrece el mismo espacio, pero en la fila trasera el respaldo de los asientos traseros se puede inclinar 31 grados, lo que facilita el confort a cambio de un pequeño sacrificio en espacio del maletero.
El volumen de carga, con 420 litros, no es excepcional, pero sí suficiente para las necesidades de carga de la mayoría. El espacio es funcional, con dos tiras de goma transversales, muy útiles para sujetar pequeños bultos, y cuatro anclajes que facilitarán la sujeción de cualquier tipo de carga. Bajo el plano de carga del maletero aún queda una amplia bandeja de 5 centímetros de alto, una superficie que abarca todo el maletero, y subdividida con paneles móviles, para ocultar pequeños objetos de modo más seguro.
Mejor el diésel de 204 cv que el gasolia de 258 cv
En motorizaciones, las versiones probadas son los picos de la gama. La única de gasolina y la más potente diesel, equipada con doble turbo. La variante de gasolina es una de las muestras del refinamiento de los motores de seis cilindros en línea de BMW. Suena muy bien afinado y a pesar del rendimiento (258 CV) no es un glotón (9,3 litros) haciendo una conducción normal. Sin llegar a la respuesta explosiva en la aceleración del 2.3d, la entrega de los 310 Nm de par de este motor a 2.600 vueltas casi iguala a las cualidades del diesel.
El 2.8i es el que lidera el segmento en deportividad, con sólo un hipotético competidor, aunque se trata de un SUV medio como es el Tiguan 2.0 TSI. El motor 2.3d es más hosco que el afinado 2.8i. Esta configuración del 1.995 c.c., que en otras bases es más silencioso, en este X1 es ruidoso. El mayor confort de este motor aparece en los regímenes de crucero. Ambos motores están gestionados, en este caso, por una caja automática de seis relaciones que introduce en la conducción del X1 un elevado confort y unos tiempos de respuesta aceptables, ya que se trata de una transmisión de convertidor de par tradicional, sin el refinamiento de los dobles embragues actuales.
La tracción, genéricamente es trasera y en estos dos unidades es integral permanente, lo que es distinguido con la grafía XDrive. Las versiones de dos ruedas motrices tienen la denominación sDrive. El sistema empleado en el X1 es el que la marca utiliza en el Serie 3 de tracción integral y es distinto del empleado en el resto de la gama X. El dispositivo está configurado por un embrague multidisco que es el encargado de repartir el par entre los dos ejes mediante un sistema mecánico intermedio. La tracción en condiciones normales es
trasera.
Excelente comportamiento en carretera
La conducción a bordo de ambas versiones es muy similar. El X1 se comporta prácticamente igual que un turismo, sea en recorridos lineales de carretera, en curva o maniobrando en ciudad, un medio en el que sorprende la versatilidad de uso. Sobreelevado unos centímetros sobre el resto del tráfico se goza de una visión de anticipación que hace la conducción más relajada, de igual manera que el uso de una trasmisión automática. La conducción, entonces, se convierte en más segura. Sobre cualquier superficie, la respuesta de la suspensión es dura y seca. Es incómodo transitar sobre asfaltos de mala calidad, muy abundantes en la red española y en los firmes urbanos. Esta nota negativa en confort tiene su contrapunto en la calidad dinámica ante cualquier situación. En curvas amplias el coche se asienta bien, inspira confianza, y en los giros cerrados responde con algo más de torpeza, por altura y peso, pero es igualmente fiable, con márgenes a los que difícilmente llegará un conductor normal.
La abundancia de electrónica para ayudar a la conducción, el consabido control de estabilidad, y la rápida tracción integral, constituyen una garantía para el conductor, que podrá transitar sobre superficies deslizantes con garantía, aunque el generoso ancho de los neumáticos son inconveniente en el momento, por ejemplo, de hacerlo sobre hielo o nieve. El X1, en general, es fácil y versátil, mejor adaptado para rodar sobre asfalto que a las salidas al campo, limitadas únicamente a pistas y caminos sin sorpresas. El X1 es un coche más racional que los SUV que plagan el parque automovilístico sin que sean usados en situaciones que requieran de la tracción integral.
El precio es un inconveniente para acceder a este "crossover", aunque hay disponible en la gama una versión diesel de 143 caballos de potencia y dos ruedas motrices interesante por menos de 30.000 euros.