Nissan se asocia con la corporación japonesa Sumitomo para desarrollar un programa de reciclaje de baterías
El modelo empresarial de ambas compañías prevé el fuerte aumento de presencia de los vehículos que funcionen con electricidad a partir de 2012, por lo que se podrá satisfacer la demanda de baterías usadas.
El LEAF será uno de los primeros modelos eléctricos que comercializará Nissan.
Con un futuro de vehículos eléctricos no tan lejano en mente, Nissan se ha unido con la corporación Sumitomo para crear una empresa conjunta que se dedique a reciclar las baterías de iones de litio. De esa forma se les podrá dar un uso posterior que podrá o no ser en otros medios de transporte, además de evitar contaminar el ambiente con los residuos y reducir los costes de las baterías.
El modelo empresarial "4R"
La compañía que nacerá de la unión entre Nissan y Sumitomo se basará en un programa denominado "4R", y que tendrá cuatro puntos principales. El primero será reutilizar, y tendrá como objetivo que aquellas baterías que hayan sido recicladas puedan tener como mínimo el 70% de su capacidad original. El segundo consistirá en la reventa de las baterías recicladas para diferentes usos, algo que tiene que ver con el tercer punto, refabricar, pues habrá que adaptar cada una a su nueva misión. El cuarto y último punto será el de reciclar para aprovechar las materias primas de las que se componen las baterías de iones de litio.
Gracias a ese modelo se podrá asegurar una segunda vida para ellas, algo esencial para disminuir las emisiones de CO2 netas, y con la que podrán reutilizarse en la industria de las energías renovables. En concreto, en Japón dentro de una década se estima que las baterías recicladas tengan demanda en campos como paneles solares fotovoltaicos o fuentes de energía de reserva.
Beneficios para ambas partes
El reciclaje de las baterías de iones de litio de los vehículos eléctricos tiene ventajas tanto para Nissan como para la corporación Sumitomo. La primera aprovechará esta solución para mejorar aún más el carácter ecológico de los modelos híbridos y eléctricos que empezará a comercializar dentro de tres años, y, a largo plazo, garantizará un mayor valor residual de las baterías usadas.
La segunda se beneficiará con un mercado en el que todavía no había experimentado y que le servirá para llevar a cabo su compromiso social de reducir las emisiones de CO2. Además, podrá dedicarse a nuevos campos de negocio, como alquiler de vehículos eléctricos, proporcionar materias primas y el proceso de reciclaje.
Planes de futuro
Por el momento Nissan y la corporación Sumitomo deberán elaborar un plan de viabilidad y definir la estructura accionarial y comercial para la nueva compañía que surgirá de su unión, y que esperan poner en marcha en los últimos meses de 2010 tanto en Japón como en Estados Unidos. En cuanto a Europa, será Nissan quien investigará si es posible llevar a cabo el mismo programa con su aliada francesa Renault.