El Opel Insignia familiar 1.6 Turbo, por Renting desde 570 €
Opel combina en este Insignia Sports Tourer la practicidad de uso con un diseño muy fresco y deportivo. En concreto, la versión de gasolina con motor turbo de 180 cv se muestra muy recomendable frente a la alternativa diésel.
Enorme y deportivo, así es el nuevo Opel Insignia Sports Tourer
El Opel Insignia es una berlina media que ha tomado tonos deportivos frente a las formas vetustas y poco agraciadas de sus predecesores, entre ellos el último Vectra. En su formato familiar ha ido un poco más allá, hasta cambiar la denominación Caravan de estas arquitecturas en la marca por la de Sports Tourer. Así, el nuevo "station wagon" de Opel es el heredero deportivo de una saga que empezó en 1953 con el Olympia Record Caravan y toma un camino que imprime un diseño más evolucionado para un tipo de coche que en Opel ha sido siempre más funcional que bonito.
En el Insignia Sports Tourer todo ha sido diseñado para gustar y satisfacer la fuerte demanda que este tipo de carrocerías tiene en el algunos países de Europa, especialmente Italia, con el 80% de la del segmento de las berlinas medias, y Alemania, con el 70%. El mercado español está menos evolucionado en este aspecto y apenas contabiliza un 20%.
Diseño con personalidad
Opel, de eso no hay duda por el resultado visual, se ha empleado a fondo de dar una solución estética específica al Sorts Tourer, para tener personalidad propia y no simplemente una terminación "cuidada" del volumen trasero. La solución está en la naturaleza del portón trasero, al que se le dado forma un forma extendida que envuelve la carrocería e integra los dos grupos de luces, que exhiben también una atractiva forma. Al estar integrados en el portón, los diseñadores han previsto luces suplementarias en el los extremos del interior del maletero para que el coche sea igualmente visto cuando está abierto.
En lo demás, especialmente desde el pilar B, el Opel Insignia Sports Tourer es igual a la berlina. La línea de carácter en cada lateral marca una fuerte personalidad de estas perspectiva, mientras el frontal adquiere identidad con una gran calandra, con nueva forma, y dos grupos de luces de estilo rasgado.
Casi cinco metros de largo
La figura se realza con una línea de caída del capó muy pronunciada, y un remarcado de los pasos de rueda. Nada que ver con el frontal cuadrado, mazacote, del Vectra antecesor. Sobe el Insignia en formato sedan de cuatro y cinco puertas el Sports Tourer añade 8 centímetros más de largo y ello le beneficia en capacidad de carga. El maletero impresiona por volumen, funcionalidad y acabados, con anclajes para la carga y huecos para objetos pequeños. Son unos generosos 540 litros hasta la línea de la cortinilla de ocultación. El portón de acceso al maletero es de accionamiento automático y, además, se puede elegir la altura de apertura.
El interior es idéntico que en el resto de las carrocerías de la gama. El conductor y acompañante se sienten envueltos por un diseño del tablero redondeado desde el diseño de los paneles de las puertas. La visión de la arquitectura interior es premiada con una calidad de materiales y de ejecución notable. El fabricante no ha escatimado en equipamiento. En la versión probada lleva todo a lo que se puede esperar de una berlina del segmento premium del mercado y en algunos aspecto supera las expectativas.
Equipamiento muy rico
Un claro ejemplo es el sistema de iluminación adaptativa AFL+, un dispositivo capaz de ajustar los faros del coche automáticamente a las condiciones de la carretera y a la climatología, con nueve funciones de iluminación, es decir, luces largas automáticas, luz de ciudad luz de mal tiempo, luz de zona de peatones, luz de carretera secundaria, luz estática de giro, luz dinámica de curva y luces diurnas. La calidad de visión nocturna en el Insignia es una experiencia de seguridad. Se llega a la conclusión claramente que la iluminación es un elemento que contribuye a realizar una conducción similar a la diurna, en término de seguridad vial.
Un sistema que es novedad en la marca y también contribuyente de la seguridad es el denominado Opel Eye. Funciona a través de una cámara situada entre el parabrisas y el espejo retrovisor, que reconoce las señales de tráfico. Lee y memoriza las de limitación de velocidad y de prohibido adelantar, y las muestra en el cuadro de instrumentos. El Opel Eye añade el aviso de cambio de carril. La cámara puede tomar hasta 30 imágenes por segundo que son procesadas para identificar la maniobra de cambio de carril sin haber marcado la posición con la intermitencia. El sistema funciona entre los 60 y los 200 km/h durante el día y entre los 60 y los 150 por la noche.
Comportamiento a la carta
En dinámica, Opel ha desarrollado e incorporado al Insignia el sistema electromecánico de suspensión FleX Ride, que ofrece al conductor tres modos de comportamiento de la amortiguación: normal, tour y sport.
La diferencia entre uno y otro modo es notable. El Sport es, sin duda, el mejor, pero resta comodidad de marcha, porque endurece mucho y copia con fidelidad la calidad del asfalto, y en el extremo opuesto está la Tourer, excesivamente blando, con sensaciones de conducción poco agradables, porque con esta fase sí que se notan trasferencias de masa de un lado a otro.
Motor muy recomendable
En el modo normal, el grado confort es bueno, pero también peca de blando, con la inevitable incomodidad interior en curva. En este terreno, el Insignia tiene recorrido para mejorar los ajustes para equilibrar mejor las respuestas del sistema. La versión de prueba está motorizada con la nueva generación de plantas de baja cilindrada y alto rendimiento. 1.6 litros y 180 caballos de potencia, en este caso, de funcionamiento suave y equivalente, en comportamiento, a un diesel.
Además, el consumo es realmente bajo teniendo en cuenta su nivel prestacional. Prestaciones y consumo configuran una duda de compra frente a un equivalente diesel. Si no se hacen muchos kilómetros, ésta puede ser la mejor opción de la gama. El comprador, no obstante tiene una amplia oferta en el mercado, que hace difícil la elección, aunque si la opción es la de un motor de gasolina potente y eficiente, el nicho de elección se reduce, y así, este Insignia se convierte, probablemente en el mejor candidato.