Seat ofrece su nuevo Exeo desde 481 € por Renting
La nueva berlina de Seat es prácticamente un Audi A4 de la anterior generación. Ofrece interesantes versiones de gasolina y diésel, además de económicas motorizaciones de acceso a gama como este 1.6 de 102 cv.
Por fin Seat recupera el concepto de berlina media tradicional.
| FICHA TÉCNICA |
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PRECIO POR RENTING:
| 481 € + IVA |
| Motor: | 1.6 |
| Potencia máx: | 102 cv |
| Par máx: | 148 Nm |
| Caja de cambios: | Manual de 6 velocidades |
| Largo-Ancho-Alto (mm): | 4,66-1,77-1,43 |
| Peso: | 1.360 kilos |
| Maletero (min/max): | 460 litros |
| Velocidad: | 190 km/h |
| Aceleración 0-100 km/h: | 12,6 seg |
| Consumo medio: | 7,5 l/100 km |
| Emisiones CO2: | 175 g/km |
| EuroNCAP: | N. D. |
Es difícil a veces conocer las razones que llevan a un fabricante a diseñar su gama, pero tal como están concebidas en casi todas las marcas el efecto mimético se antoja como el principal argumento, por lo que cuando una versión se sale de la generalidad queda como fuera de lugar.
Algo de esto puede suceder con la versión que Seat ha introducido en su último modelo, el Exeo, con un motor gasolina de 1.6 litros y 102 CV, que apenas tiene parangón en la amplísima oferta de las berlinas medias en el mercado español.
Versión de acceso
Esta es la versión de acceso a la gama, la única con motor aspirado y es, además, la prueba fehaciente de que la marca española en este retorno a un segmento en el que dejó buen sabor de boca ha jugado muchas bazas conservadoras, quizás para caminar más sobreseguro en futuras creaciones de este tipo de berlinas.
No se va a ahondar en el diseño casi exacto de la anterior generación del Audi A4, porque ya se ha dicho todo, y poco más se puede añadir con los elementos de calidad introducidos en el coche que, ciertamente, suponen un paso adelante y quizás una justificación de ese precio algo elevado. La realidad es que esta versión motriz del Exeo es más propia de un segmento inferior y puede encajar con toda lógica en un Toledo o en un Altea, pero aquí, en este salto cualitativo de la marca española, queda en tierra de nadie.
Potencia algo justa
Los condicionantes de la nueva berlina dejan a este motor con un comportamiento algo limitado. Es tardo en las recuperaciones y a su empuje le falta esa pizca de chispa para conducir con plena confianza. Las reacciones al volante son las de una constante presencia en regímenes altos para que el coche no contagie su languidez. Tiene un buen punto en la circulación urbana donde su hipotensión se agradece, pero en carretera, justo es reiterarlo, se echa de menos esa alegría que da un mayor caballaje y que se hace más urgente ante el alto peso de su estructura. Esta puede ser una de las razones que explica el recurso constante a la palanca de cambios en la subida de pendientes, incluso con el coche ligero de carga.
Evidentemente, tal condicionante, tiene su rostro amable en un consumo muy comedido que el fabricante registra en 7,5 litros y que en prueba no exageró el decalaje siempre existente entre la teoría y la realidad, pues se fue a poco menos de los 9 litros.
La gama la componen motores de hasta 200 cv
En cualquier caso, un dato no desdeñable. Pero la comparación económica se tiene poco en pié cuando se ojea el precio de la versión: alto y con una comparación con la competencia, que se mueve bastante mejor en la concesión de prestaciones como cilindrada y caballaje sin desmerecer en el apartado de calidad y acabados. Y todo ello, sin añadir otro factor como unas emisiones de CO2 que, por muy poco margen, dan el salto impositivo de la matriculación al tramo del 9,75%. Queda, además, otro aspecto de difícil comprensión en el vacío que existe en el ciclo gasolina del Exeo, pues falta una motorización intermedia en ese orden de los 120 ó 130 CV, más acorde con los perfiles del segmento y con más atractivos para atraer clientela. La otras opciones gasolina se mueven en los 150 y 200 CV.
Algo de lo mismo sucede con las motorizaciones diesel que se mueven en los registros altos sin un propulsor de acceso en esas proporciones numéricas, pero la solución se acomete pronto con la llegada en septiembre de un TDI, también de inyección directa por conducto común, de 120 CV, que tan buenas críticas ha recibido en la nueva generación del Audi A4.
Buen comportamiento dinámico
Las limitaciones motrices de esta versión no menoscaban esa característica común a toda la gama de su magnífica dinámica. Esa pisada bien asentada en el firme, con unas suspensiones de tarado sutilmente deportivo, pero con concesiones agradecidas al confort están en todo lo alto.
La nobleza del coche es otro de los puntos fuertes y en este 1.6 no se desmarca de los condicionantes generales de sus estupendas trazadas y de su chasis equilibrado, pese a que es la única versión de la gama que no cuenta, ni siquiera como opción, con el sistema Servotronic, que adapta la resistencia de la dirección a la velocidad del vehículo. Pese a esta carencia, este elemento cumple su función con un alto grado de eficacia, como sucede, de idéntica manera, con los frenos.
Puntos fuertes de tan particular versión del Exeo son también características propias del modelo como una percepción de calidad interior proverbial, con el pero de esas plazas traseras que no dejan mucha amplitud por la escasez de espacio entre filas. Delante hay mucho confort y una más que óptima ergonomía manual y visual. El maletero es amplio y agrega el elemento de tranquilidad de alojar en su interior una rueda de repuesto estándar. El Seat Exeo es un retorno deseado y deseable de la marca española a un tipo de vehículo que le dio antaño satisfacciones y en el que se supo desenvolver con gran dignidad.