Ruta por Los Monegros
Los Monergos son conocidos por la carrera tipo raid Baja España-Aragón, pero no debemos olvidar que entre su aridez se esconden parajes de gran belleza. Destaca la Sierra de Alcubierre con la ermita de San Caprasio, donde se encuentran cuevas que han estado habitadas y conservan curiosas leyendas.
Los Monegros, una zona desértica en las provincias de Zaragoza y Huesca.
La ruta se inicia en Alfajarín, en concreto debajo del puente de la autopista A-2 (Zaragoza – Barcelona), siguiendo la pista dirección norte por un canalón. Pasado éste y en pleno “desierto” podemos observar varias cosas: la cantidad de conejos que hay por los Monegros, el estado inmejorable de las pistas y sentir un poco en nuestro cuerpo la sensación que tienen los pilotos que hacen la Baja España, carrera que tanta repercusión y fama tiene.
El paisaje es muy bello, las suaves curvas del terreno blanco que proporciona el yeso de sus piedras entremezclándose con los campos de labor y el color rojizo de los ribazos, dan una sensación difícil de explicar. Al cabo de unos kilómetros nos encontramos un oasis, se trata de una fuente que produce un pequeño estanque, dando más colorido, si cabe, a la ruta.
Llegamos a la Sierra de Alcubierre
Nos encontramos con la carretera que va de Perdiguera a Bujaraloz por la que giramos a la derecha dirección a Monegrillo, rebasado éste nos desviamos a la izquierda dirección a la sierra de Alcubierre. El paisaje y las pistas siguen con la misma tónica hasta llegar a la sierra. Damos la vuelta por Torreventosa dirección Este, cresteando la sierra hasta llegar a la antena que en ella se encuentra. El paisaje que desde allí se divisa es muy hermoso, dominan los grandes barrancos que en esta sierra se forman. Los principales barrancos por donde pasamos fueron: El Bujal, La Gabardera y San Caprasio. El Bujal posiblemente es el que más llama la atención por estar “tallado” en un surco perfecto de grandes dimensiones; el de La Gabardera recuerda esas zonas del desierto con las pistas serpenteantes y muy aéreas; el de San Caprasio se encuentra al pie de los eremitorios.
Nos encontramos con una cadena en la pista, teniendo que descender por el barranco de la Gabardera dirección a Monegrillo, continuando hasta Farlete, allí torcimos a la derecha dirección al santuario de la Virgen de La Sabina en estado excelente de conservación; nos comentan que en él se encuentra una buena casa rural. Continuamos por la pista que conduce de nuevo a la sierra, a la derecha observamos una torre, se trata de “La Torraza”, un torreón de vigilancia del siglo XIII muy bien conservado.
La cumbre, la ermita de San Caprasio
Una vez en la cresta de la sierra nos encontramos con la ermita de San Caprasio, famosa por sus romerías; todos los pueblos colindantes tienen su domingo al año para hacerla; también por las cuevas ó eremitorios cistercienses y refugio del bandido Cucaracha. Continuando la pista al frente vemos un monte muy negro, no en vano se llama Monteoscuro, lo rodeamos a la derecha topándonos de frente con Perdiguera, pueblo muy bello y en excelente estado de conservación, con mención especial a su iglesia mudéjar la cual pudimos contemplar por fuera y por dentro.
El vehículo: Ssang Yong Musso Sport
El vehículo empleado en esta ruta fue un Musso Sport, se trata de la Pick-Up de SsangYong. No esperábamos un comportamiento tan excelente en este vehículo. El aspecto por la parte delantera es del Musso, colosal veterano de la marca. La elegancia es la tónica, con sus delicadas formas, grandes y rasgados conjuntos ópticos que armonizan a la perfección con los parachoques y capó de motor. La caja de carga sigue la constante de elegancia que hemos observado en la parte delantera, está forrada en su parte interior con un material plástico negro muy duro, rematan esta parte los grupos ópticos de gran eficacia y belleza. El interior no difiere nada del Musso en su versión mas alta, la tapicería es de gran calidad, el asiento delantero es regulable en altura y el espacio interior es el mismo que el de la berlina. El climatizador es semiautomático.
Monta un motor de origen Mercedes de 2.900 c.c. y 120 cv. y caja de cambios de cinco velocidades con reductora. La tracción puede ser en velocidades largas a dos ó a las cuatro ruedas con mando electrónico. El modelo Full viene con frenos ABS. Lo que más nos ha sorprendido de este modelo ha sido la suspensión, es muy confortable, monta en la parte trasera muelles, que aunque reforzados no quitan en absoluto nada de comodidad, sin embargo lo que gana es en estabilidad a la hora de tomar las curvas en terreno de firme poco adherente.
Aparte de los clásicos accesorios que se pueden instalar en este tipo de vehículos, nos ha llamado la atención el techo rígido que se puede instalar en este modelo, parece una continuación del techo propio que le da un toque distinto pareciendo un vehículo diferente, una buena solución para aquellos que necesitan un buen maletero.
La fama de Los Monegros
No es merecida la fama negativa que tienen Los Monegros. Quizás sea la zona que vamos a mostrar la más árida de todo el conjunto, sin embargo en absoluto carece de belleza, haciendo que el recorrido sea muy agradable y entretenido.
Antes, y como curiosidad, es conveniente visitar el castillo y ermita de Alfajarín que se encuentra al lado izquierdo de la pista que debemos seguir. La ermita, en honor a la Virgen de la Peña, esta restaurada recientemente, en la portada indica el año 1990. Parece ser que tiene notable actividad, son muchas las parejas que deciden unirse en matrimonio aquí, el lugar lo merece. En cuanto al castillo que, según unos mandó construir Aben Alfaje, y según otros Al-Muqtadir en el siglo IX para vigilar el valle del Ebro, no puede estar en peor estado. Quizás lo que queda del castillo más visto (por el paso de 24.400 vehículos que cada día lo hacen por la A-2 y la N-II) y menos visitado, no se mantenga en pie por mucho tiempo. Creemos que deberían afianzar, por lo menos, los restos que quedan, es mucha la historia que se perdería si desapareciese. Bajo el castillo, nos sorprende una entrada, se trata de la cueva de la Grallera, donde nos comentan que cabe el pueblo entero.
La ermita de San Caprasio se encuentra posiblemente en la zona mas alta de la sierra de Alcubierre, el entorno es muy interesante. Junto a la ermita se encuentra un montículo, en cuyo lateral están las famosas cuevas ó eremitorios cistercienses que sirvieron de escondrijo al también famoso bandido Cucaracha. Una se encuentra cerrada, un par son dormitorios, otra se adivina ser cocina-comedor y la última es una preciosa capilla. No se encuentran en mal estado, aunque creemos que se deberían cuidar un poco mas, reparar el acceso, pues es sumamente peligroso, y darlas a conocer.
La leyenda del Bandido Cucaracha
Mariano Gavin Suñen, mas conocido como el “bandido Cucaracha” nació en 1838, debido a las condiciones tan miserables de la época y a lo poco que le gustaba trabajar, después de pegarle un tiro en la pierna al propietario del corral en que estaba robando un cordero, se echó al monte, asaltando a todo el que pasaba por allí. Para unos robaba al rico para dárselo a los pobres, para otros era simplemente un salteador de caminos. Unos dicen que murió envenenado en el corral de Lanica, otros que lo hizo en feroz batalla con la Guardia Civil el 28 de febrero de 1875.
Texto: Florencio Pérez Saz (www.cochesseminuevos.com)